Cambiar nuestro presente – [pens.]

P1050245      Podemos modificar nuestro presente y, con ello, el futuro. El presente puede cambiarse en gran medida a condición de que haya un deseo claro (y no vago) y que este deseo sea activo y positivo; es decir, que utilice los medios a su alcance de forma perseverante para alcanzar el fin, y que sepa encarar los reveses de forma positiva o creativa. El deseo se transforma así en voluntad.

Uno podría pensar que poco podemos hacer para cambiar el presente, pues sólo controlamos, y hasta cierto punto, una parte de los acontecimientos. Nos ocurren cosas sobre las que no tenemos control y que no podemos evitar ni redirigir. Bien, aún siendo así, sigue siendo válida la primera afirmación de este escrito, pues el presente siempre es, y ante todo, un presente vivido, un presente que se da en mí, me afecta a mí ,y que yo valoro y califico. Tal vez no pueda cambiar las circunstancias externas pero sí las internas, es decir, puedo cambiar todo lo que sucede dentro de mí cuando esas circunstancias me golpean, y eso me permite enfrentar el futuro a mi manera, aunque sea sólo el futuro de unos meses, días, horas o instantes.

Tenemos un control mayor del que creemos sobre nuestro presente y futuro porque, incluso en los hechos que nos superan y no dependen de nosotros, conservamos la capacidad de escoger cómo nos afectarán y cuál será nuestra respuesta. Modificar el presente no significa necesariamente poder dilatarlo en el tiempo, sino vivirlo como agentes y no como pacientes; tomar las riendas de nuestra vida, por poco que le quede; determinar qué sentido tendrán y cuál no, los hechos que enfrentamos.

José Beuter

[pensamiento 6/15/18-6-15]
© 6-2015